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EL TRABAJO EN EQUIPO
Los cambios acelerados, la globalización y los avances tecnológicos han vuelto
más compleja la actividad de las empresas. Se requiere aunar esfuerzos para
poder competir y desempeñarse con éxito. Ha comenzado una nueva era, en la que
el centro de atención es el trabajo en equipo dentro del ambiente laboral. Las
personas deben aprender a trabajar fusionando sus propias ideas con las de los
demás para lograr, de esta manera, una productividad que alcance a todos los
niveles de la empresa.
El trabajo en equipo implica la interacción entre dos o más individuos que se
organizan y cooperan para alcanzar un propósito común. Involucra desde la ayuda
mutua entre dos compañeros que trabajan en la misma Sección, pasando por la
colaboración entre Jefes en asuntos que afecten sus respectivas unidades, hasta
el trabajo de los grupos de Gerentes.
El trabajo en equipo es un proceso colectivo; no puede ser realizado por una
sola persona. Pero los buenos equipos no se forman simplemente agrupando a varias
personas. A veces los miembros se neutralizan mutuamente y como resultado se
obtiene poca efectividad o, lo que es aún peor, inacción. En este caso, el todo
resulta menor que la suma de sus partes. En otros casos, la integración de los
miembros puede ser parcial y se obtiene un resultado en el que el todo es similar
a la suma de las partes. Pero hay otros casos en los que la interacción logra
estimular un estado excelente, en el que se supera la simple suma de todas las
partes. Cuando esto sucede, el equipo ha logrado SINERGIA; es decir, se ha dado
un proceso por el cual las actividades combinadas de varias personas producen
un resultado mejor que la suma de las actividades individuales.
Esta es una de las principales razones que explican la importancia del trabajar
en equipo. Pero la sinergia no surge simplemente porque se agrupan dos o más
personas, sino cuando el interés en los resultados grupales se integra con la
confianza y el apoyo mutuo de los miembros del equipo.
En la medida que todos los integrantes del equipo comprendan plenamente los
objetivos fijados y se identifiquen con ellos; cuenten tanto con habilidades
técnicas como personales; confíen unos en otros; se comprometan consagrándose
al equipo; logren una comunicación eficaz; estén preparados para manejar adecuadamente
las diferencias que puedan surgir; reconozcan, honesta y equilibradamente, el
trabajo y el esfuerzo de los otros miembros del equipo y tengan un líder u orientador
que logre motivarlos, aclarando las metas y aumentando la autoconfianza, se
logrará como resultado un trabajo de equipo altamente efectivo.
Pero esto no es suficiente. Los equipos están insertos en una empresa con su
misión, objetivos, estilos de dirección, políticas y estrategias a los que no
pueden ser ajenos. Si el equipo actúa de acuerdo a ellos su efectividad será
positivamente aprovechada.
Para ello se requiere definir criterios de éxito tales que exista una relación
directa entre el éxito de la empresa, el éxito de cada equipo y el éxito de
cada individuo.
En este sentido, se lo puede comparar con un equipo de fútbol donde cada jugador
siente que si él gana, todos ganan. Cuando la Selección juega y gana, cada jugador
se siente ganador. Eso es lo que pretendemos lograr en nuestra empresa: que
cada miembro del equipo se sienta ganador cuando su equipo y la empresa ganan,
fomentando la cooperación, la confianza, la motivación, el compromiso y las
ganas de trabajar de nuestros empleados.
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